Ciclismo de montaña en la Región de Murcia

  • SABADO 21.05.16 LA CABRA SE VA A LOS 10.000 DEL SOPLAO ´16

  • Imagen Pruebas de resistencia por toda la geografia española
Imagen Pruebas de resistencia por toda la geografia española

Moderador: moderador

 #165118  por Pakito
 27 May 2016, 13:57
Pues yo después del espléndido relato de Antonio no puedo más que aportar mi granito de arena en forma de imágenes...

Observaréis que el muy cabrito tiene un amplio reportaje gráfico, jajajajaja

No os podéis imaginar el gusto que da tener a una cabra cerca.... en esos momentos.

https://www.flickr.com/gp/140889203@N02/sfc37g

[Flickr]ImagenDSCF5216 by Francisco Pagán Valera, en Flickr[/Flickr]
Viva la Cabra
 #165128  por shylock
 27 May 2016, 14:30
jajaja, qué buenas la fotos... el hostión viene ahora en el siguiente capítulo, cuando empezamos a bajar Ozcava dirección a Correpoco.

Anoche me descargué el recorrido del Garmin, y viendo los datos me acojoné vivo, CALORÍAS PERDIDAS 10624 jsu32_susto jsu32_susto jsu32_susto entre otras barbaridades.......
 #165134  por shylock
 27 May 2016, 20:17
BAJADA DE OZCABA, CORREPOCO EL NEGREO y LA META (Del KM 114 al KM 164)

Hemos coronado OZCABA, y VENTA VIEJA, después de haber pasado nuestro “Rubicón” particular, que habíamos fijado en poder cruzar los murallones del Moral y Cruz de Fuentes, creemos que los casi 50 kilómetros que restan son pan comido.

Si uno llega a convencerse de eso, al final acaba pagándolo y no termina la prueba, pese a haber superado dos auténticas pruebas de fuego, como son el primer tercio, que es un rompepiernas, y el segundo tercio, que es límite de resistencia personal.

Aunque parezca un contrasentido el descenso de Ozcaba se inicia con tres engañosos llanos, con pendiente positiva. Es decir, si quieres avanzar por cojones pedales has de dar. Además de falso llano, en algunos puntos concretos, tienen una pendiente del 4 al 8% positivo, por lo que uno se pregunta, cuando narices vamos a bajar de verdad si ya hace tiempo que hemos coronado Ozcaba.

Hace un aire bastante fuerte, que nos da de lado. En ese momento me acuerdo de la frase que me dijo nuestro compañero de Soplao José María Cardona, de que “encima de la bicicleta cualquier cosa que te pase es siempre para darte por el culo, excepto el aire que siempre te viene de cara o de lado” Frase brillante donde la haya.

Como digo, corre unas ráfagas de viento lateral bastante fuerte, y que en algún momento concreto, me hace tambalear de la bici, la suerte es que vamos subiendo ese falso llano y la velocidad es la apropiada.

El suelo está bastante mojado, con bastantes zonas embarradas y los huecos con prominentes charcos que vamos esquivando, no así el barro.

Ya parece que la pendiente se suaviza, y cambiamos la vertiente de la montaña, 2 minutos antes, un nube impedía salir el sol, y con el cambio de vertiente, los rayos de sol del atardecer, caen perpendiculares a nuestros ojos, la pista se ensancha bastante, aquí el suelo cambia, y no hay barro, pero es un pedregal de cojones, que con lo mojado que está hay que extremar bastante la conducción.

Me adelantan varios ciclistas que van en grupeta, que casi me quitan las pegatinas de la bici, parece que les ha entrado la prisa de repente. Pakito va por delante de mí, con un par de experimentados bikers de la zona (de 60 tacos para arriba).

La pista no presenta dificultad aparente, son grandes rectas en bajada de no mucha pendiente con curvas de 270 grados muy amplias y que las vas viendo venir desde arriba sin dificultad, lo único peligroso es que está mojada.

A estas alturas de la película y aunque apetece llevar la bici al límite, no es cuestión de jugársela para dos puertos o altos que nos quedan, y hay que extremar la prudencia aun más, porque el cansancio de la paliza que se lleva, la velocidad de reacción que tienes no es la misma que cuando has empezado.

Doy la curva en una de las zetas, y en la recta atisbo algo que no me gusta, un puñado de bikers se arremolina en medio de la pista de bajada como si fueran una melé de rugby. Me temo lo peor, y esos temores se confirman conforme me voy acercando.

La cosa, no pinta nada bien, hay un biker en el suelo, tiene la cara destrozada, cubierta de sangre, el casco parece que ha hecho su papel, y no puede mover los brazos y emite gritos de dolor.

Me pongo de un mal cuerpo, que no veas, hay bastantes ciclistas, les digo que si puedo ayudar, me dice que están llamando al 112.

Prosigo mi marcha, sin poder haber servido de mucho. Es una pena, pero estaba a menos de 2 kilómetros de los poblados de Colsa y los Tojos. En cuanto llegamos y vemos a las asistencias de protección civil avisamos del herido que precisa asistencia.

De la pista forestal al asfalto, con una pendientes impresionantes como acostumbran por esos lares. El asfalto está mojado, y nos metemos en un zigzag, que nos ha de llevar al pueblo de Correpoco.

En esa bajada, nos encontramos de morros con un coche que sube para arriba, menos mal que no ha sido en una curva, que si no nos lo comemos.

Nos quejamos de que no haya un solo cartel de aviso de tráfico rodado, o precaución, que nos podía haber costado un disgusto y de los gordos. Lo anotamos en nuestra hoja de reclamaciones para después.

Hemos hecho la bajada, con todas esas incidencias, y con la Buena Suerte de que no nos ha pasado nada.(gracias Mamá por el cable)

Cogemos la carretera que nos lleva al pueblo de Correpoco, esta vez, el cruce está regulado por Protección Civil, y advertimos que el tráfico es compartido.

Rodamos en plan carretero, pero cuando se empina un poco, levantamos el pedal, y vamos a una marcheta asequible.

En el pueblo de Correpoco somos recibidos con ánimos y aplausos por los habitantes y por gente que se apiña en las terrazas y balconadas de los bares que hay junto a la carretera.

Correpoco empieza con un desvío a la derecha y una subida típica de la zona, pared vertical y patapum parriba.

Pakito iba conversando con colega, y ajusta tanto en la entrada a la subida, que la rueda trasera golpea en el pico de la arqueta de agua y casi se va al suelo.

“Susto pasao, susto meao”, en la subida lo vamos comentando. Correpoco empieza con una subida asfaltada, que luego pasa a cemento, y que como se acabó el presupuesto, termina en un estrechamiento que es una mezcla de ciénaga de barro y agua, piedras, ramas…. Con desnivel, y que cuesta horrores mantener la estabilidad.

Otra vez, las horas de “Coto Cuadros” con Pablo y Guga, nos sacan del apuro. La técnica de conducción en terrenos no irregulares, sino “suputamadredeirregulares” que hemos hecho durante nuestra preparación cuando hemos ido al coto, nos dan de nuevo su fruto.

Mientras que todos los bikers que iban delante nuestro empujaban sus bicis por la ensalada de barro, piedras agua y ramas, Pakito y yo, con una técnica trialera marca de la casa, pasábamos ante la mirada atónita de éstos, que no terminaban de creerlo. Hay que reconocer, a parte de piloto, si no llevas una máquina en condiciones, habría sido más difícil hacerlo, pero con nuestras TREKs, la cosas fue bastante más fácil.

Mientras que todos los bikers chapoteaban en el barro, nosotros cruzamos trialeando por encima de las piedras, charcos y cualquier obstáculo que se nos cruza en nuestro camino, al tiempo que subimos de desnivel.

Estamos en esos momentos, en que nuestro organismo ha traspasado el umbral diferencial del dolor, y las endorfinas generadas por lo que llevamos hecho y lo poco que nos queda por hacer, causan en nosotros un efecto placebo y de bienestar, que ninguna droga sintética que se conozca hasta ahora puede emular el efecto y sea sana para el cuerpo.

Vamos salvando el desnivel y los obstáculos y de pronto la subida se convierte en llano, y el pedalear se hace más cómodo. Es el momento Kit-Kat, nos toca capsula de potasio, y trago de agua de sales e hidratos (Dios¡¡ Fran Pérez, que buen menú que nos preparaste amigo).

Correpoco se va transformando “Tira y mucho”, una bajada encementada y en muy buen estado nos encamina de nuevo a la carretera de Renedo de Cabuérniga, en la zona de asistencia, Pakito pregunta si estamos dentro del horario de corte, a un miembro de la organización, el cual le responde que estamos 2 horas y media por debajo del horario de corte” Pakito está exultante, “Antonio, has oido eso, dos horas y media, que cojones más grandes tenemos, SOMOS ORO TÍO¡, SOMOS DE ORO¡, QUE COJONES”

Seguimos por la carretera que nos ha conducir hasta el último obstáculo de nuestro reto, EL NEGREO”, pero nos cruzamos con nuestro amigo Javier de Madrid, que ha tenido que abandonar en Ozcaba. (Más tarde nos comentaría que en Ozcaba ya no podía más, y que nos daba las gracias por toda la ayuda que le habíamos dado. ¡una verdadera lástima¡ cuando ya había completado lo más dificil).

“EL NEGREO”, “EL PUTO NEGREO” “LOS MUERTOS DEL NEGREO” “LA PUTA QUE PARIÓ AL NEGREO”, son algunas de la expresiones que suelen salirte de la boca, conforme te vas adentrando en el interior del mismo.

Si hubiera que buscar un equivalente de lo que es El Negreo, con algo que haya hecho con anterioridad, lo único que se le puede acercar un tanto sería la “Cuesta del Cachondeo de los 101 de Ronda”, pero multiplicado por 3.

El Negreo es un Cachondeo elevado al cubo, puesto que son elevado a tres el número de maldiciones que le vas echando conforme lo vas subiendo.

Empieza el Negreo, con mucho público a los lados del camino, eso sí animándote en todo momento, y por supuesto “MINTIENDOTE” (¡vamos que ya lo tienes¡ ¡un empujón más y es tuyo¡ ¡qué huevos más grandes, vamos campeón¡).

Subiendo rampones del Cachondeo, los primeros cuatrocientos metros, son la hostia de duros, meto 42 dientes desde el metro uno, son doscientos un descanso y otros doscientos hasta el avituallamiento.

Me dejo llevar por los ánimos del numeroso público que hay a ambos lados de los cuestarrones, voy a tope, y Pakito que va detrás me dice que no sea tonto que guarde y que no me funda, que falta lo más duro, le hago caso y llegamos al avituallamiento.

El puesto de avituallamiento está al principio de la subida, y parece una barraca huertana el día del bando, hay gente entre bikers, organización y público a punta pala. Apenas cabe se deja un mini carril para que los biker puedan seguir dando pedales. Aquellos es la algarabía pura, parece una verbena, y no entiendo por qué, puesto que nos faltan 5 kilómetros, 3,5 de ellos muy muy duros, y la gente lo celebra como si hubiera terminado.

Pakito pilla dos montaditos de lomo caliente en un trozo de pan. Rompiendo nuestra norma de no comer nada en los avituallamientos y quizás llevados por el ambiente de euforia que se respira en el sitio, nos lo comemos, junto con un gel de infiesport, el último programado, y un trago de sales y agua.

Con la tontería de haber parado, nos hemos dejado diez minutos con el comer y el cháchara, solo compensado con la aparición de una rubia, alta y con 2 TETAS IMPRESIONANTES, que creo fue el motivo de que perdiéramos tanto tiempo, o ya no me acuerdo.

La cuestión es que nos montamos en las bicis, la primera rampa, es asequible, curva a la derecha, la segunda también, pero a mitad empieza la hijaputa a empinarse, que noto como RocoSifreddi y Nacho Vidal me la están metiendo los dos al mismo tiempo por el culo, y sin vaselina…………, no digo más.

La subida es de morder el manillar, clavarte la punta del sillín en el “orto” y dar pedales.

Aquí la peña, va empujando la bici y el que sigue montado le quedan cuatro pedaladas para poner el pie a tierra. De pronto veo a Pakito, que empieza a hacer “la culebra”, (ir de un lado a otro en zig-zag), el cemento, la anchura, y el espacio entre bikers, facilita la maniobra.

En cuestión de medio minuto, todos los vienen detrás nuestro, empiezan a imitarnos en la técnica de la “culebra”, También se oye, ¡qué cabrones, cómo suben estos tíos, ya les vale¡

Si hubieran puesto música de vals, hubiera parecido en vez de “el lago de los cisnes” “la cuesta de las culebras”.

En el segundo zig-zag, una espesa niebla toma posesión de la montaña, tenemos una visibilidad de apenas 10-15 metros, debido a la espesura de la niebla.

Como es la primera vez que lo hacemos, pierdo el sentido de la ascensión, no sé donde estoy, no tengo ninguna referencia de altura, no sé cuánto debo exprimirme, si me queda mucho o poco. No hemos parado de subir desde el puesto de avituallamiento, sin un puto descanso de por medio.

Sigo dando pedales, y más pedales, pero ahora el desnivel es importante, pero no criminal, no he mirado el desnivel en ningún momento de la ruta. He ido concentrado siempre en mirar Pulsaciones y Distancia recorrida, estoy en los 136 kilómetros, lo único que sé es que el kilómetro 140 es el final del Negreo.

Recorrer 10 metros, me cuesta una enormidad. Pakito ha tirado para arriba como hace siempre. El bagaje de hoy es 10 a 1 a su favor, y todos sin haberse bajado de la bicicleta, está como un toro sin follar…¡

Me junto con un chaval de Madrid que va solo, es su tercer Soplao, el firme es bastante irregular, con baches, charcos, piedras, pero sin ramas ni barrizal como Correpoco.

El chico me dice que lo pase, le digo que no, que su marcheta me gusta, que no tengo prisa por llegar el 2.911 o el 2.910.

Vamos subiendo entre la espesura de una niebla que cala hasta los huesos, menos mal, que no hace aire, porque sería ya el no va más.

Puesto que vamos solos, le doy un relevo cosa que me agradece, y mientras le pregunto cuando queda, no me puede decir nada, porque no tiene referencias visuales, y su GPS, ha muerto hace unos minutos.

Le indico que según el mío, hay una curva a la izquierda a unos 300 metros de donde estamos y que solo hay una curva de nivel. Entonces me dice que solo tenemos que pasar esa curva y al final de ella ya no se sube.

Cuando estoy dando la curva, la niebla espesa se va difuminando merced a la corriente de aire que estoy empezando a notar, y entonces veo a Pakito detenido, esperándome, y por supuesto, cuando llego, me dice ¡Ay mi Antoñico ahí, que cojones más grandes que tienes, y no te querías venir¡

Seguimos pedaleando hasta la cima, pero el desnivel es de 2% no más, y de repente la niebla ha desaparecido por la otra cara de la montaña.

Nos echamos varias fotos en el Alto, y nos abrigamos bien con el chubasquero, pues ahora toca bajar. Aun es de día, y nos vamos recreando con el paisaje, no tenemos prisa, queremos disfrutar de la bajada, y después del hostión que hemos visto bajando Ozcaba, somos más que prudentes. Además solo empezar a bajar nos encontramos de nuevo con el mismo banco de niebla que teníamos para subir, lo que nos obliga a extremar la precaución en la bajada puesto que distancia de visibilidad no va más alla de 20-30 metros.

La bajada del Negreo, como Ozcaba, también tiene sus engaños, con pescozones de subidas, que se te presentan tan pronto estás bajas a toda leche.

Después de estos pescozones, vamos bajando por una buena pista, y de nuevo un rebaño de toros-vacas, pasan de un lado a otro del camino.

Dos terneros se planta en mitad del camino cual chulos desafiantes, Pakito que va primero, tiene que hacer una maniobra para esquivarlos, yo que voy a unos 50 metros y cierta velocidad, prefiero reducir la velocidad y paso el lado ante la mirada de los bichos plantados en medio de camino. Solo faltaba que no habiendo tenido ninguna incidencia en toda la ruta, que no pudiera terminarla porque me topara con un torillo de esos.

Espero no tener más sorpresas. Conforme vamos bajando y adentrándonos más en la parte baja del valle, la oscuridad va ganando a la luz. Le digo a Pakito que ponga las luces que no es cuestión de meternos un hostión por eso.

Mientras estamos parados colocando las luces varios bikers sin luces pasan como flechas.

En la maniobra de pon luces, bebe, mea, ráscate un huevo, y tírate un pedo, han pasado otros 5-10 minutos.

Con nuestros focos a máxima potencia, nos dirigimos a poner fin a la bajada, el buen estado de la pista, y las ganas de llegar, hace que nos dejemos llevar.

Llegamos al cruce con la carretera de Ruente y nos encontramos con al menos 30 bikers detenidos por la Guardia Civil, porque no llevan luces, llegamos Pakito y yo con nuestros focos, y el guardia civil, manda a los “Sin luces” que vayan detrás de nosotros dos, y el coche de protección civil cerrando.

Y aquí, nos ves dos tío de la cabra, haciendo de pastores y tirando de una grupeta de más de 30 tíos que no llevaban luces de ningún tipo.

Así que encabezamos la marcha, tirando del grupo, pasamos delante de nuestro hotel la Fuentona de Ruente, nos quedan 7 kilómetros justos hasta la meta.

Con la responsabilidad de ir tirando del grupo, por ser los que “más luces teníamos” vamos dando pedales. En cuanto pasamos Ruente y Ucieda, nos entran las prisas y por la inercia de la bajada vamos dando pedales a buen ritmo.

Cuando vamos a cruzar el estrecho puente que nos conduce a Cabezón de la Sal, nos dan prioridad de paso, y un pelotonaco importante de “los sin luces” lo invadimos.

Entramos en Carreño, y como hay luz de farolas, la grupeta dice, ¡adiós que me voy¡ y se lanzan como locos al sprint por los puntos, por lo que empiezan a adelantarnos hasta quedarnos Pakito y yo con unos pocos más que deciden quedarse con nosotros.

En el estrechamiento de Carrejo, nos cruzamos con Arusa y resto del grupo que hemos venido a hacer el Soplao, nos quieren detener, pero no nos paramos, puesto que tenemos que llegar a Meta.

El último kilómetro es especial, no tenemos prisa, los pocos viandantes que van por la calle, aun dan algún grito de ánimo. El pedalear es el de la satisfacción por el objetivo conseguido, el de la meta ganada con tanto esfuerzo y horas de dedicación, sacrificio, dietas, preparación y otros tantos sacrificios hechos.

Son los últimos metros, estamos dentro de la calle enjaulada que nos llevan hasta el final, varios asistentes de carrera nos dicen que vayamos con despacio, no entiendo el por qué porque vamos como verano azul. De pronto la calle adquiera más luz, más gente, más ruido por la megafonía y delante nuestro, está el arco de meta y el cronómetro.

En la salida Pakito y yo nos habíamos chocado los puños para darnos suerte, ahora nos cogemos las manos y entramos juntos a meta. Han pasado 14 horas, 37 minutos y un puñado de segundos, y miro hacia el cielo dándole gracias a mi madre, por habernos ayudado en todos los difíciles momentos que hemos tenido en la ruta, y habernos traído al final sin incidencia.
Última edición por shylock el 27 May 2016, 20:33, editado 1 vez en total.
 #165135  por shylock
 27 May 2016, 20:21
EPILOGO

He completado mi primera ruta xtrem, la más larga y dura (otra vez Rocco S) que he hecho en mis 48 años de existencia, y ha merecido la pena todo el sacrificio y la dedicación que ha llevado consigo, no por el hecho de decir yo he hecho el Soplao, sino porque si no me hubiera planteado el reto de hacerlo, jamás podría haber averiguado donde no está mi límite.

Como dice Josef Ajram, “No sé donde está el límite, pero si sé donde no está”

Os animo a todos a que hagáis este o cualquier otro reto parecido, pues solo con habéroslo planteado es en sí una victoria personal.

Dedicado a:
.-Mi Madre por la constante ayuda prestada en todo momento desde alli arriba y que ha velado para que nos fuera todo a las mil maravillas.

.-A mi mujer y mis hijos, pues ellos han hecho realidad el haber conseguido este reto.

.-A PAKITO, ¡TODO UN COLOSO COMO PERSONA¡.
 #165139  por shylock
 28 May 2016, 20:36
ALGUNOS DATOS CURIOSOS o INTERESANTES DE "MI SOPLAO", segun GARMIN

Distancia.- 162.83 km
Calorías .-10,128 C
Frecuencia cardiaca media.- 144 ppm
Frecuencia cardiaca máxima.-177 ppm
Tiempo.- 14:26:26
Tiempo en movimiento.- 12:37:05
Tiempo transcurrido.- 14:26:13
Velocidad media.- 11.3 km/h
Velocidad media en movimiento.- 12.9 km/h
Velocidad máxima.- 58.5 km/h
Altura.- 4,756 m
Ganancia de altura.- 4,756 m
Altura perdida.- 4,755 m
Altura mínima.- 47 m
Altura máxima .-1,272 m


ESTRATEGIA DE ALIMENTACION DISEÑADA POR FRAN PEREZ PARA EL SOPLAO.-

DEL KM 0 AL 47,3.- DE CABEZON A MONTE AA.- BIDON DE SALES "PROCARB" Y LITRO MEDIO DE AGUA del Camelback (aunque repusimos agua en las mochilas en el avituallamiento del Soplao)

KM 47,3 MONTE AA.- INGESTA DE BARRITA POWER BAR (55 gramos) (se come siempre al coronar el alto, NUNCA ANTES DE LAS SUBIDAS O EN MITAD DE ELLAS)

KM 65.- GEL DE INFIESPORT (A mitad de subida del Moral)

KM 70.- ALTO TORDÍAS.- BARRITA POWER BAR (55 gramos)

km 86,5.- BARCENA MAYOR.- "Pepino" (gel de 60 ml nosotros utilizamos los ZIPVIT 7)

km 95.- Gel de Infiesport

km 102.- ALTO DE FUENTES.- BARRITA POWER BAR

KM 110.- Gel de Infiesport

KM 114.- OZCABA.- BARRITA POWER BAR - VENTAVIEJA.- Pepino zipvit 7

km 138.- Gel de Infiesport

km 141.- NEGREO.- Pepino ZIP VIT 7

ALGUNAS RECOMENDACIONES.-
1.- ADEMÁS DE IR BEBIENDO AGUA cada 5 minutos, Y SALES PROCARB CADA 10 MINUTOS, sorbos pequeños, se tenga o no se tenga sed. CADA HORA DE PEDALEO, TOMAMOS 1 CAPSULAS DE POTASIO.
2.- NO COMER NADA EN NINGUN AVITUALLAMIENTO, primero por que los ponen casi todos antes de las subidas a los principales altos o puertos, y segundo que lo que ofrecen normalmente es para quitar el hambre pero el aporte energético para el atleta es muy pobre.
3.- DETENERSE EN LOS AVITUALLAMIENTOS SOLO PARA REPONER AGUA SUFICIENTE HASTA EL SIGUIENTE PUESTO DE AVITUALLAMIENTO, YA QUE QUE DE IR LLENO, LO QUE ESTÁS HACIENDO ES LLEVAR PESO DE MÁS.

CON ESTAS POCAS INSTRUCCIONES, LOGRAMOS TERMINAR, SIN EMPACHO DEL ESTÓMAGO, Y TOTALMENTE ENTEROS, TANTO QUE DESPUES DE LLEGAR A META, NOS VOLVIMOS AL HOTEL SITUADO A EN RUENTE A 7 KM DE DISTANCIA, CUESTA ARRIBA, A UNA MEDIA DE 20 KM/H., Y DESPUES DE DUCHARNOS Y ARREGLARNOS NOS COMIMOS 2 CHULETONES DE 2,5 KG CADA UNO ENTRE LOS 6 SOPLAEROS.

PARA AQUELLOS QUE QUIERAN HACER EL SOPLAO, AHÍ LLEVAN UNAS ORIENTACIONES QUE POR LO MENOS A MI y A PAKITO NOS SIRVIERON PARA ACABARLO EN MUY BUENAS CONDICIONES.

SALUDOS DEL VIEJO JUDÍO, SHYLOCK